Aplicaciones del producto

Según el tipo de bloque se pueden realizar distintos tipos de fábricas:

Fábrica común: se emplea en exteriores o interiores, sin un fin estético, pudiendo ser portante o no.

Fábrica protegida: se emplea en exteriores o interiores, protegida frente a la penetración de agua, pudiendo ser portante o no.

Fábrica para revestir: se emplea en exteriores o interiores, se recubrirá de una capa protectora adecuada, pudiendo ser portante o no. Los bloques que constituyen este tipo de fábrica podrán tener un acabado superficial específico para mejorar la adherencia de los revestimientos.

Fábrica vista: se emplea con un fin estético, en exteriores o interiores, pudiendo ser portante o no. Constituida por piezas con acabado depurado, emplea sistemas de montaje y acabados con juntas de morteros adecuados y compatibles mecánica, física y químicamente con este tipo de piezas.

Fábrica estructural: se emplea en exteriores o interiores, capaz de soportar cargas, además de su peso propio. Puede ser vista, común o revestida. Los bloques de BTC pueden diseñarse para conferir resistencia sísmica a la fábricas, aspectos que podrán ser declarados por el fabricante.

La forma de los BTC permite la realización de diversos aparejos en la ejecución de muros, siendo fáciles de cortar o taladrar. Al tener unas dimensiones muy regulares con caras perfectamente planas y aristas nítidas, apenas hace falta una fina capa de mortero. Dicho mortero suele elaborarse a partir de la misma tierra que la de los bloques.

Los revestimientos de los BTC deben ser de materiales compatibles y contribuir a la transpirabilidad y gestión de la humedad o higroscopicidad de la fábrica. Los revestimientos también pueden contribuir a la protección física, la inercia térmica y la resistencia al fuego de los muros. En el caso de revestimientos continuos, los interiores pueden ser morteros de barro y los exteriores, mortero de cal. La pintura deberá permitir la transpiración natural del muro.